4. Lo Importante De Momento, Es Identificar Los Ataques Que Tenemos Que Enfrentar 

 

Félix Sautié Mederos  

MIS COMENTARIOS DEL DÍA

Quiero compartir una preocupación que considero que es muy importante y que me está martillando en mi mente con gran intensidad. Los hechos que detonaron la acción contrarrevolucionaria encaminada a provocar una revolución de colores en Cuba, precisamente en el período final de Mr. Trump como parte de su accionar en contra de haber perdido las elecciones del 3 de noviembre, son evidentes y requieren una máxima atención y vigilancia en detalles, porque ser “traicioneros” es un recurso de guerra utilizado muchas veces por el Norte Revuelto Brutal que nos desprecia. Especialmente, en el inicio de sus confrontaciones y guerras en el mundo. De ello hay múltiples ejemplos en la historia de sus confrontaciones bélicas.

El máximo peligro, se encuentra en el periodo de tiempo que le queda a Donald Trump para finalizar su Presidencia de aquí al 20 de enero 2021. Si se analizan bien las características del personaje y su obsesión de nunca declararse perdedor, entonces hay que tener en cuenta que cualquier cosa puede suceder en este tiempo. La destrucción de la Revolución cubana es una de sus frustraciones más importantes, y no quiere dar su brazo a torcer. Incluso si no puede destruirla, se plantea crear múltiples hechos agresivos que le hagan muy difícil a la administración entrante de Mr. Biden en el Gobierno de los Estados Unidos normalizar las relaciones con Cuba, tal y como lo hizo el Presiente Obama en su tiempo. No hay que ser un analista especializado para comprenderlo.

Concentrarnos en otros análisis inducidos, por muy importantes que sean, desestimando o relegando a segundo plano, las amenazas que nos están enviando y las acciones concretas ya iniciadas para crear en una revolución de colores en Cuba, pueden desviarnos de esa preocupación esencial o bien minimizarla lo que sería de una ingenuidad imperdonable, porque si sucede lo peor, entonces con una simple lamentación no resolveríamos nada porque el mal ya estaría hecho.

La Revolución cubana, no tiene nada de que avergonzarse esencialmente, porque en sus esencias básicas es profundamente martiana y el Legado de Fidel claramente la perfila. Basta leerlo nuevamente, para comprender que no es propio de la Revolución todo el barraje de acusaciones que se están planteando con insistencia en las redes sociales, como fundamento de las acciones contrarrevolucionarias y terroristas que se están provocando. En realidad, tenemos errores y deficiencias que nos toca rectificar a los cubanos sin que nadie más intervenga. Eso es propio, en todos los procesos de gobernanza en el mundo. Quizás algunos no se den cuenta de lo que está sucediendo, pero la realidad pura y dura es esa. Estamos siendo atacados directamente con una guerra de quinta generación.

No es un problema para cogerle miedo, la consigna de que “aquí no se rinde nadie” está claramente inscripta en la psicología popular cuando se ve atacada; y eso hay que hacérselo saber a los atacantes; en vez de promover las dudas al respecto.  En consecuencia, es muy negativo en mi opinión, poner en dudas que el ataque pueda producirse y/o concentrarse, como si nada estuviera sucediendo, en otros debates inducidos por el problema que pueden llevarnos a la duda esencial sobre la realidad bélica que nos están perpetrando. Mientras que se plantea dedicarnos a otras acciones aparentemente neutras que, bien pudieran aplazarse en pro de atender a lo prioritario que es prepararnos y alertarnos para defendernos de la agresión. Esto es una táctica ofensiva de guerra, que puede identificarse perfectamente. En cambio, considero que es imprescindible preocuparse prioritariamente por alternativas productivas y de distribución ante las penurias que se están creando en la población, junto con la afectación evidente que crean los errores y deficiencias que nos son imputable en realidad. Esos, si son problemas importantes que constituyen parte esencial del hecho en sí mismo dirigido a plantearnos un jaque mate o golpe final. Atacar con fuerza, a la burocracia y a quienes se aprovechan de las circunstancias para medrar   en su beneficio propio son acciones de prioridad máxima. El tiempo para el golpe que quieren asestar, está determinado reitero desde aquí al 20 de enero 2021. El poder que tienen es mucho y el dinero está corriendo a raudales.

Las dudas, son también de uso negativo, además de su uso en la ciencia que es algo positivo. Constituyen entonces, un arma de guerra porque las dudas pueden desarticular la defensa e incluso la ofensiva.  Y hay que estar muy claros en qué dudar y cuando la duda puede ser algo verdaderamente dañino. Las guerras de cuarta y de quinta generación, si bien no aparecen con bombas y metrallas en un campo de operaciones determinado, también ponen en uso los recursos clásicos de táctica y estrategia usados en las guerras convencionales con una nueva tipología de manifestación. Crear las dudas en el enemigo es una opción para la desarticulación de su potencial defensivo y ofensivo. Lo que sucede, es que lo hacen con otros procedimientos más sofisticados para lograr los mismos objetivos. Por eso las guerras de tercera, cuarta y quinta generación, son tan peligrosas, porque no se delatan por el estruendo de las bombas y las metrallas, pero horadan el prestigio y la vitalidad de los enemigos, a los cuales derrotan sin un disparo.

Mi preocupación, en este sentido, es que se esté planteando quizás ingenuamente énfasis en otras prioridades para dejar en segundo plano a la agresión efectiva que se está desarrollando. Basta un breve recorrido por las redes sociales, para apreciar el grado de agresividad elevado con que se está atacando el prestigio de la Revolución, de sus métodos y de sus líderes genuinos. Eso está por encima de la media de otras épocas. Y significa, la ejecución de acciones bélicas concretas de nuevo tipo. No debemos llamarnos a engaños al respecto. 

Son además parte esencial de las guerras de cuarta y quinta generación los insultos, los motes iracundos y las clasificaciones negativas de quienes ponemos en primer plano el enfrentamiento a los hechos agresivos que estamos recibiendo.  

Lo prioritario en estos momentos, para los revolucionarios desde las bases hasta su cúpula, en mi criterio es enfrentar este golpe en desarrollo y continuar sin que nos tiemble el pulso, con las reformas económicas que de seguro nos pueden hacer más fuertes ante el enemigo. Además, explicar con claridad   y transparencia el origen de las afectaciones que se están aumentando al máximo para crear hambre y desesperación al pueblo, especialmente al pueblo de a pie y buscarle soluciones alternativas. Fortalecer y modernizar el trabajo político e ideológico, sacándolo de las rutinas conservadoras y poniéndolo a la ofensiva que es la mejor manera de defenderse. Son muchas pues, las prioridades efectivas e inmediatas para concentrarse en el período crítico hasta el 20 de enero esto es lo esencial. 

Así lo pienso y así lo expreso con mi mayor franqueza y con el propósito de alertar, en mi derecho a opinar, con mis respetos para el pensamiento diferente y sin querer ofender a nadie en particular.

© APICALTERNATIVA- Año: 2021- Revista:  ENERO 2021