1. Las Diferencias De Clases    

Raúl Sorondo

LOS POBRES

La vida sin esfuerzos nos degrada. Proveer a los pobres todo el tiempo lo que necesitan para su subsistencia es condenarlos a vivir sin dignidad y sin oportunidades a acceder a una vida mejor. Crear las condiciones necesarias para que puedan salir de la pobreza es el camino correcto. Esto no significa que a quien necesite ayuda se la nieguen o que abandonen a quien esté incapacitado para trabajar. Siempre he dicho que lo mejor de un país es su clase media porque esta se nutre de lo mejor de la clase pobre.

Pero en los barrios de pobreza extrema, el pobre no sólo sufre de carencias materiales, existe,  en su entorno, una miseria moral a la cual siempre está expuesto. Una constante exposición a conductas y experiencias degradantes lo obliga a mantener una lucha interna entre el bien y el mal que se hace intensa, agobiante y sólo aquellos que posean una fuerza interna superior (¿genética?) aferrada al bien, logran escapar. Niños y jóvenes  viviendo en hogares disfuncionales, abandonados, abusados, obligados, con inicua frecuencia, a degradase, a delinquir y a sufrir perversos acosos, se ven atrapados en un mundo que no pueden evadir. Mientras, nosotros, refugiados en locales con aire acondicionado, evitamos adentrarnos en esos lugares. Son peligrosos, decimos.

¡NO! No basta con proveerlos con sellos para comprar alimentos u ofrecerles algunos cuidados médicos para que sobrevivan. Es necesario penetrar en esos barrios y transformar el ambiente en el que viven. Buenas escuelas, centros de recreación, enseñanzas de valores, protección física y moral, servicios de consejería efectivos… No, no es sólo la labor del gobierno, la sociedad tiene que involucrarse más. Ser más compasiva, pero también más firmes en nuestros principios y con una visión más real y justa del mundo de la pobreza.

DESIGUALDAD DE OPORTUNIDADES 

En los Estados Unidos no hay igualdad de oportunidades sino abundancia de éstas, lo cual puede favorecer a una amplia gama de estratos sociales pero sin evitar que haya grupos muchos más beneficiados que otros.

Los ricos pueden tener acceso a los servicios de los mejores abogados de la nación  y a los mejores tratamientos médicos. Tienen la capacidad de ejercer una influencia desmedida sobre políticos grupos sociales y hasta ciudadanos ordinarios. Los pobres, si reciben ayuda para el cuidado de la salud (no todos califican, la pobreza tiene que ser extrema), deben conformarse con el médico y el hospital que le asignen o escoger entre un grupo limitado de ellos. Algunos muy buenos, otros no tanto. Cuando tienen problemas legales no pueden pagar a un abogado para que los representen y si es para defenderse de la acusación de un posible delito el Estado le asigna un defensor público tan atiborrado de trabajo y con tan pocos fondos para realizar una defensa amplia, esmerada y justa que optan, en muchos casos, por pedirle al acusado que se declare culpable con la promesa que luchará para conseguirle una condena lo más leve posible. Casos de condenas carcelarias a individuos inocentes o penas excesivas por delitos menores se repiten con inexcusable frecuencia. El pobre tiene enormes desventajas para enfrentarse a los vaivenes de la vida, Para ellos la igualdad de oportunidades es un mito.

 

LAS CARCELES

La labor en las cárceles debe estar orientada a la rehabilitación del preso no a mantener condiciones que  impidan esa rehabilitación y empeoren la conducta de ellos. Abusos por parte de algunos guardias y la tolerancia a los abusos perpetrados por unos presos sobre otros está bien documentada. La incapacidad para impedir la formación de pandillas que obliga a muchos presos a pertenecer a algunas de ellas buscando protección y jurando fidelidad absoluta. Esta fidelidad es exigida al salir de la cárcel lo que impide o dificulta la posible rehabilitación del preso.

Las cárceles no pueden estar en manos privadas. No pueden ser un negocio privado. En este tipo de cárcel el preso es un cliente también y el objetivo de todo negocio privado es que el cliente regrese. El propósito de toda rehabilitación es que el preso se reforme y no vuelva a la cárcel lo que va contra los intereses del negocio carcelario.

El gobierno no puede ser dueño de negocios, no es su función, pero no se puede hacer un negocio de las responsabilidades del gobierno

© APICALTERNATIVA- Año: 2021- Revista:  ENERO 2021