6. Cuba No Está Fracturada, A Cuba La Quieren Fracturar

Félix Sautié Mederos

MIS COMENTARIOS DEL DÍA. 

Con sorpresa confieso, porque realmente no me lo esperaba entre los muchos conceptos adversos y críticos, que en este momento están circulando y que incluso pueden ser constructivos y/o destructivos, con buenas y/o malas intenciones, propios de una persona o grupo de personas y/o inducidos, que se refieren a Cuba e incluso tampoco como parte del contenido de los planteamientos más serios y objetivos que caracterizan a lo que se puede clasificar como “Opinión Diferente” dentro del proceso revolucionario cubano, que siempre he respetado y no me canso de plantearlo en mis artículos que escribo con ese respeto, es que  me encuentro con algunos planteamientos de que Cuba ha quedado fracturada  como resultado de las medidas adoptadas para enfrentar la provocación de los últimos días orquestada desde el barrio de San Isidro.  

Los que así piensan es que no entienden todas las agresiones que constantemente hemos vivido, aún más allá de nuestros propios errores que siempre reconozco la necesidad de rectificarlos; pero rectificarlos no es transigir con el neoliberalismo y el imperialismo que puja por destruirnos.

Cuba ha estado desde los albores de nuestra nacionalidad, como suele suceder en los grandes conglomerados humanos en medio de grandes o pequeños debates de lo que desde la Revolución francesa a la fecha se ha dado en denominar como de las derechas y las izquierdas, que específicamente no implican una fractura del concepto de identidad nacional que identifican a una nación y una cultura. En Cuba todos somos cubanos y valga la redundancia y tenemos incluso la muy especial característica que unos y otros reconocemos a un José Martí que nos une, una única Bandera de la estrella solitaria y un único Escudo de la palma real; lo que en otros países y naciones no ocurre así. En consecuencia, el concepto de fractura en nuestro país es algo en mi opinión muy drástico e incluso inadecuado a la actual situación que estamos viviendo.  Nuestra bandera de la estrella solitaria fue la que trajo el anexionista Narciso López en su expedición Libertaria y José Martí planteó que fue lavada por la sangre derramada por nuestros patriotas independentistas. En el Parlamento cubano cuando sesiona como símbolo de la unidad nacional se reúne presidido por la bandera nacional de la estrella solitaria símbolo de la nación cubana y la bandera de Carlos Manuel de Céspedes en su alzamiento de 1868. En esa mística nacional fui educado y con esa mística nacional luché por la Revolución cubana y ni he sido ni soy parte de ningún de ningún beneficio intelectual he sido y soy un revolucionario de convicción en mis 82 años de vida.

Se puede estar a favor o no, al respecto del concepto del Partido único que caracteriza actualmente al Gobierno de la Revolución y ser una persona respetable no enemiga del proceso revolucionario, Ese concepto no es nuevo, José Martí para luchar por la independencia fundó un Partido único. En este sentido debo decir, que por mi edad y mi vida revolucionaria desde mi temprana juventud hasta la fecha clasifico con todo honor de mi parte y por mi participación concreta en los hechos revolucionarios desde 1957 a la fecha, como un viejo combatiente, incluso con todo orgullo poseo la condición de Fundador del PCC y soy miembro de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana, y nunca aún en medio de los enfrentamientos de derechas e izquierdas que viví activamente dentro del Movimiento 26 de Julio en los años iniciales de la Revolución cubana y en medio de las luchas contra los ataques del Norte Revuelto y Brutal de entonces, he sido un seguidista  de algo que no comparto en lo interno de mi conciencia. Antes, por el contrario, siempre me sentí como un discípulo de las luchas de José Martí por la unidad de los cubanos, de esa tradición bebieron mis rebeldías juveniles y de viejo actualmente. También debo de decir que mi admiración y seguimiento tras Fidel Castro, precisamente en buena parte desde un principio a la fecha ha tenido un especial fundamento en las concepciones y las luchas de Fidel por el concepto de unidad como acción esencial del proceso revolucionario. Esto lo puedo decir con todo el derecho moral que me concede el ser cristiano institucional y comunista; fui de los que al principio de la Revolución ya nos decían melones, verde olivo por fuera y rojo por dentro. 

La unidad es la base del concepto esencial de la Revolución cubana, pero la unidad no quiere decir transigir con los enemigos de adentro y de afuera que quieren destruir a la Revolución. No puedo olvidar que la contrarrevolución en el 59 y el 60 se nutrió con fuerza de los contrarios a Ley de Reforma Agraria. Viví y vi en la Habana como en algunas casas después de la firma de la Ley de Reforma Agraria, quitaron las banderas del 26 de Julio y los carteles de Gracias Fidel, que habían puesto como parte del júbilo provocado por el triunfo de 1959. Soy de los cristianos que entonces planteamos y defendimos la concepción que se convirtió en lema de que “Traicionar al pobre es traicionar a Cristo”. 

En consecuencia, soy de los que considera que es un error plantear que el Gobierno Revolucionario que trajo en Cuba la dignidad para los pobres de la tierra, fracturó la nación por la acción de defenderse de quienes quieren ahogar al país. Pienso, además, con mis respetos por la opinión diferente, que es una inconsecuencia conceptual lo que se plantea que la Revolución fracturó el país por defenderse de una agresión evidente.  En mi criterio muy personal, puede en las actuales circunstancias considerarse una opinión que linda con la idea de producir una revolución de colores. 

Finalmente aclaro, que a mí nadie me mandó a hacer este artículo, lo escribí por convicción propia. Por otra parte, estoy jubilado y con diabetes galopante, no necesito nada más que no sea morir con mi conciencia tranquila.

Así lo pienso y así lo expreso y dado mi edad y mi historia personal no puedo hacerlo sin partir de mis luchas por la Revolución cubana, en mi derecho a opinar con mis respetos para el pensamiento diferente y sin querer ofender a nadie en particular. 

© APICALTERNATIVA- Año: 2021- Revista:  ENERO 2021