13. Era De Esperar, No Me Extraña. Lo Lamentable….

Félix Sautié Mederos

Era de esperar y no me extraña que determinadas personas de ascendencia pública y de determinadas instituciones incluso religiosas, salieran a la palestra pública a atacar a Cuba como responsable de las consecuencias del Bloqueo recrudecido por Mr. Trump. Tristemente, en momentos tan álgidos como son los de sus postrimerías no aceptada de manera tozuda por parte de Mr. Trump ante los resultados de las elecciones del pasado 3 de noviembre, que evidentemente favorecen a su rival demócrata Joe Biden. En tales circunstancias, el Presidente de los E.U. se afana en revertir su derrota con argumentos legales que a todas luces resultan ser falsos, incluso afirmados en sus falsedades en algunos de los resultados legales que ya se han ido reconociendo.

En este orden de cosas, lo lamentable es que quienes se han estado expresando al respecto, culpando a la Revolución cubana de todas las penurias olvidan o no toman en cuenta, que mayoritariamente se deben al recrudecimiento del Bloqueo por Mr. Trump que ha aumentado en grado máximo sus propósitos genocidas. Consciente estoy que hay errores e insuficiencias internas que se deben rectificar, pero se lucha contra ellas; y de conjunto no determinan mayoritariamente en la grave situación económica que Mr. Trump nos ha creado.

En este sentido, la reconocida intelectual cubana Rosa Miriam Elizalde en un artículo suyo titulado “Los Doce Césares” publicado en el diario mexicano La Jornada, en dos párrafos suyos muy acertados ha descrito algunas características esenciales de la actual situación que estamos viviendo en Cuba; y que, en mi criterio muy personal, se desconocen por parte de quienes se afanan en condenar a la Revolución de las penurias que fundamentalmente nos crea el Bloqueo Genocida. Desconociendo  además, que precisamente desde su proclamación en 1960, en un famoso Memorando ya desclasificado, escrito por el Subsecretario de Estado estadounidense de entonces, Lester D. Mallory se expresa textualmente que: “…hay que emplear rápidamente todos los medios posibles para debilitar la vida económica de Cuba… una línea de acción que, siendo lo más habilidosa y discreta posible, logre los mayores avances en la privación a Cuba de dinero y suministros, para reducirle sus recursos financieros y los salarios reales, provocar hambre, desesperación y el derrocamiento del Gobierno…”  

En consecuencia, continúo con la cita textual a que me refiero de Rosa Miriam Elizalde: “…Está por concluir la peor administración de la historia estadunidense y la que, en medio de una pandemia mortal, ejecutó una implacable letanía de sanciones que no parecía tener fin y que ha afectado al ciudadano común en Cuba de todas las formas posibles.

Donald Trump castigó a los cubanos sin más motivo que el que lleva a un perro grande a intentar apoderarse de un hueso: cortó las remesas, persiguió los barcos petroleros, estranguló las finanzas, golpeó al turismo y calumnió a las brigadas médicas que han enfrentado al Covid-19. Por si fuera poco, fantaseó con que un grupo de colaboracionistas emigrados a Florida lo anclarían cuatro años más en la Casa Blanca…”.

Muy poco entienden estas situaciones concretas, quienes se prestan precisamente para una campaña tan característica e inusitada en estos momentos culminantes, que en los Estados Unidos se efectúa una lucha sin cuartel por parte del pueblo norteamericano para sacar a Mr. Trump definitivamente de la Casa Blanca de acuerdo con los resultados de las elecciones del pasado 3 de noviembre y el escamoteo legal del personaje que se niega reconocer su derrota.

 

En definitiva, aunque no debemos crearnos muchas expectativas, las promesas de Biden al respecto son de aliviar el Bloqueo. Mientras que lo concreto, es que Mr. Trump plantea arreciarlo y Mr. Biden aliviarlo. Por cierto, Biden sería el segundo Presidente Católico de Estados Unidos, que incluso en estos días el Papa Francisco le ha expresado su felicitación por el triunfo alcanzado. 

Lo efectivo de las promesas del demócrata católico, pronto lo veremos si se cumple o no. En tanto, que alinearse tácitamente y/o coincidir en favor de quien es en la actualidad el máximo ejecutor del Genocidio contra el pueblo cubano, no es de cristiano. Y eso, deberían haberlo sopesado bien antes de manifestarse tan implícitamente críticos; y, precisamente en momentos como los actuales, hacia un Gobierno y una Dirección que lucha sin cuartel en favor del pueblo en medio de una Pandemia que puja por liquidar a la humanidad, en la que Cuba se ha dedicado ejemplarmente a proteger al pueblo cubano y a extender su solidaridad médica efectiva al mundo en una verdadera muestra de Caridad Cristiana real, reconocida internacionalmente. Solo para finalizar, quiero recordar lo que Jesús plantea en el Evangelio cuando expresó: “Andad, aprended lo que significa ‘misericordia quiero y no sacrificios’ (Mateo 9, 9-13)  


Así lo pienso y así lo expreso por mandato de mi conciencia cristiana en mi derecho a opinar, con mis respetos para la opinión diferente y sin querer ofender a nadie en particular.

© APICALTERNATIVA- Año: 2020- Revista:  DICIEMBRE 2020