2.  En Virginia tumban estatua de Colón pero dejan a los esclavistas de la República. Al pendejo

Eligio Damas

            Uno puede, hasta sin duda, porque en este asunto no hay muchos dolientes, acusar a Colón de tener todas culpas de los efectos de sus viajes a lo que los europeos llamaron impropiamente América, que así se quedó, como el genocidio o los genocidios que desencadenaron conquista y luego la colonización, que no son exactamente la misma cosa, porque la segunda es como un haber reconocido  que lo primero a nada conducía y había que hacer lo segundo. No habría conquista sin colonización. De donde uno, intentando ser coherente y ajustado, puede decir,  fueron  dos partes del proceso mediante el cual  Europa de manera abusiva y sin derecho alguno, fundamentado en la mentira que se lo había otorgado Dios, asunto sobre el cual a esta altura de la historia nadie ha aportado prueba que eso fue verdad, tomó la determinación no sólo de apoderarse de las riquezas de esta parte del mundo para lanzar su modelo estancado y empobrecido sino provocar eso que Darcy Ribeiro llamó “Desfase”, que descarriló ritmo y rumbo que las sociedades y culturas primigenias traían como producto de su esfuerzo y creatividad. Y todo a cambio, ¡vaya generosidad!, de exterminar a gran parte de la población originaria, sin que a la Europa monárquica y ya capitalista, ningún organismo internacional la haya sancionado por ladrona y genocida.

          Por lo que hizo, aquellos viajes, hasta el proceso de colonización y conquista,  el genocidio, robo a que eso condujo y en fin de cuentas al desfase, hecho este último tan digno de lamentar como las barbaridades anteriores, años atrás, en Caracas, a un grupo de jóvenes se les ocurrió en protesta bajar una de sus estatuas y arrastrarle por el suelo. 

         Pero las protestas en EEUU ahora, que se han extendido por el mundo, derivadas del asesinato de un ciudadano afroamericano en Minneapolis, lo han sido contra el fenómeno racial asociado al esclavismo, entendiendo esto como el negocio de seres humanos que europeos, sobre todo portugueses e ingleses, explotaron en el mundo, particularmente en lo que llamaron impropiamente América para potenciar al capitalismo. Es como muy exagerado y acomodaticio culpar a Colón del esclavismo. Este modo de producción, con uso de mano de obra africana, a América llega con la colonización, es decir más de 200 años después que el genovés pisó estas tierras. Aunque, según muchos cronistas, hasta el Inca Garcilaso, hablaron de la práctica en las poblaciones indígenas. El esclavo resultaba, como lo fue en Europa y en las viejas culturas euroasiáticas, producto de la guerra. El prisionero era tomado como esclavo, nada tenía que ver con el color de su piel, sus rasgos físicos o tierra de origen. Espartaco fue un esclavo de guerra. En la antigua Grecia eso fue práctica frecuente.

            Los primeros colonizadores llegaron a Virginia entre 1605 ó 10, más de 100 años después de muerto Colón y de su llegada a estas tierras. Y es más, los primeros esclavos de origen africano llegaron a lo que hoy es el territorio de EEUU aproximadamente en el 1620.

           De modo que los europeos y colonos americanos practicantes del negocio de la esclavitud, más que en Colón habría que buscarlos entre aquellos inescrupulosos comerciantes asiduos visitantes de las cortes y muchos, por no decir todos, de los nobles y mantuanos de la colonia misma.

         Pero hay algo más, fueron muy pocos, es un caso muy raro, de esos mantuanos esclavistas, como el Marqués del Toro, quienes a nosotros se nos colaron hasta llegar al panteón. Allí está todavía, a nadie se le ha ocurrido pedir que de allí lo saquen. ¡Hay qué ver lo que costó para que allí entraran José Leonardo Chirinos y Pedro Camejo (Negro Primero), pese sus servicios a la independencia! No obstante esto, el panteón está lleno de gente que sirvió a una causa que desde el momento mismo que se pierde la Primera República, toma el carácter de antiesclavista. Por esto, ya para los años 13 y 14, el Marqués del Toro y los suyos quedaron liquidados. Por esto, gente como él, aquí casi no tiene estatua. Digo casi porque siempre entre “los bagres se confunden las guabinas”. De manera que salvo Colón y nuestro hombre “Malinche”, Francisco Fajardo, quien también quedó sin estatuas, es difícil que desde antes hayamos tenido la necesidad de tumbar muchas. 

            Tumbamos pues a Colón, en Caracas lo hicieron unos iracundos muchachos y las estatuas de Fajardo bajaron y sus nombres han sido borrados. Sólo que recuerdo, otros que recuerden, los que he olvidado o nunca supe, lo que ya dije, que el Marqués del Toro esta “sembrado” al lado de Bolívar y de Pedro Camejo. Esos generales esclavistas republicanos con posterioridad, que si los hubo, se adaptaron luego a un modelo agotado y hasta por falta del talento necesario para producir un cambio. Pero tampoco, salvo alguna particular figura, como Páez mismo, tuvieron tanta significación.

          Pero en Virginia es peor. Los muchachos allá, digo así porque esas cosas suelen ocurrírsele a ellos, a manera de protesta contra el racismo, que lo es en el fondo contra la esclavitud, que pudo servir para fundamentar materialmente hablando el concepto de inferioridad racial, lo hicieron tumbando la estatua de Colón. Y por todo lo dicho anteriormente, al parecer no actuaron con buen juicio y extrema justicia. Los esclavistas, cazadores, negociantes de esclavos y explotadores de la mano de obra son responsables directos de esa atrocidad e inmundicia. Lo son mucho más que Colón.

            Nuestra guerra de independencia como ya dije, fue desde 1813-14 un conflicto donde el esclavo y la esclavitud estuvieron en el medio. Boves tuvo mucho que ver con eso y muerto éste, los líderes como Páez y Bolívar mismo se nutrieron de los guerreros negros. A los altos mandos de nuestro ejército llegaron muchos de ellos. Con desprecio, se solía decir en el sur, al ver llegar al general “longaniza” con sus comandantes, “allí viene Bolívar con sus negros”.

           Pero no lo fue así en el norte. El ejército independentista de EEUU lo fue sólo de blancos y sus héroes y habitantes de los recintos sagrados son todos blancos y para más señas esclavistas. Las estatuas todas derivadas de la guerra de independencia, son de soldados o magistrados blancos y esclavistas. Sin olvidar que quienes hicieron la conquista primera del Este y luego del Oeste, llevándose por el medio a la población indígena, hasta arrinconar a lo poco que quedó, en compartimientos, también fueron la misma gente, esa que está en las estatuas en las miles de plazas y paseos.

         Por eso uno pregunta. ¿Si habiendo tanta estatua que tumbar en EEUU, y hasta de la gente suya, de quienes sembraron ese odio brutal que todavía allí subsiste, por qué cogerla con Colón que nunca estuvo por allá?

        Si supieran que uno, viendo lo que entre nosotros dejó la colonización española solemos preguntarnos ¿por qué Colón, en lugar de coger para acá no se desvió de rumbo y cogió más a norte? 

       Pero aunque eso hubiese hecho,  en EEUU, los héroes de su independencia, herederos de los esclavistas de la colonia, siguieron siéndolo en la República hasta los tiempos de  aquella guerra tremenda, la de “Secesión” y la presidencia de Abraham Lincoln y después también. Y de todo esa oscuridad, complacencia y complicidad viene el racismo.

          En Virginia y en EEUU todo, los muchachos deben revisar las estatuas y ser cuidadosos de no cogerla con el primer pendejo que se les atraviese, más si a éste se le ve de lejos.

© APICALTERNATIVA- Año: 2020- Revista:  Julio 2020